lunes, 24 de octubre de 2016

Semana de estudio en Almuñécar (Parte 1)


La clase 6c tuvo el privilegio de pasar una semana genial en España, del 12 al 18 de septiembre. El objetivo de este viaje fue conocer mejor la región de Granada, especialmente el pueblo de Almuñécar.
Llegamos al pueblo el lunes por la tarde. Las familias anfitrionas, en cuyas casas nos alojamos durante la semana, estaban esperando en la estación de autobús. Después de instalarse cada pareja de alumnos en las casas respectivas, toda la clase quedó en verse en la playa para tomar algo, lo que repetimos todas las tardes y lo que se volvió una costumbre. 
Durante la semana pudimos pasar mucho tiempo en la playa, descansando y disfrutando del sol y del mar. Sin embargo, teníamos un programa muy denso que había organizado para nosotros la academia de lenguas TCL (Tropical Coast Language)
Por eso en todas las actividades nos acompañó Gloria, nuestra guía y experta. Gracias a Gloria conocimos muchos aspectos históricos, culturales, económicos, gastronómicos y científicos de la región granadina. Una forma de conocer Almuñécar - o Sexi Firmum Iiulium, como la llamaron los fenicios y luego hisn al-munakkar (fortaleza rodeada de montañas) como la llamaron los árabes - fue mediante el Ginkana que nos hizo sudar más de la cuenta, buscando entre otras cosas la imagen de la patrona del lugar, la Virgen de la Antigua. El nombre sexi naturalmente nos hizo reír mucho, pero ahora compren-demos, por qué los habitantes de Almuñécar se llaman sexitanos.


El legado romano de Almu­ñécar

El primer día por la mañana nos dedicamos a los lugares históricos. Primero visitamos el castillo de San Miguel construido en el siglo I a. C.  por los romanos. Tras la llegada de los árabes el castillo se transformó en una fortaleza. Como el castillo se encuentra en una colina, pudimos apreciar una vista excelente desde las torres distinguiendo toda la cuidad y la playa con su paseo.


Clase 6c en el castillo de San Miguel, Almuñécar

Continuamos hacia el parque del Majuelo, en el que se puede admirar la biodiversidad de la región de Granda. No había solo árboles y plantas locales, sino que también pudimos tener una primera impresión de la arquitectura tanto fenicia como romana y por último morisca. Un monumento ejemplar es la factoría de salazón. El uso de esta factoría se basaba en el almacenamiento del pescado que traían los pescadores del puerto. Se empleaba sal para conservar el pescado y éste se colocaba en unos hoyos bajo tierra. En aquella época la orilla del mar llegaba hasta la factoría. Por eso la conservación del pescado se hacía inmediatamente después de la pesca. Primero lavaban el pescado y lo limpiaban. Para esto utilizaban agua dulce que se transportaba mediante un acueducto desde el río Verde hasta la factoría. Lo que más gracia nos causó de toda la visita, fue la manera en que Gloria pronunciaba el nombre “Factoría de salazón”, dándole siempre gran importancia. Esto nos hizo reír todo el día.



Acueducto romano de Sexi (Almuñécar)


La alfarería y el episodio de los gatos

Al día siguiente Gloria y nuestras profesoras, Christine Jotterand y Mira Crivelli, nos llevaron a otra zona del casco antiguo caminando por empinadas callecitas. Allí hay una alfarería con un jardín frondoso, donde nos esperaba la misma alfarera, Amalia, una mujer muy simpática y apasionada por su trabajo artesano. Estuvimos todos juntos en su taller y tuvimos la oportunidad de ver cómo modelaba un jarrón maravilloso de un simple bloque de arcilla. Algunos de la clase se quedaron tan impresionados que compraron un pequeño recuerdo como una cajita, una máscara y pequeñas vasijas.

Mientras algunos contemplábamos las maravillosas vistas, oímos el maullido desesperado de un gato. Lo localizamos y encontramos un gatito atrapado en una alcantarilla. Intentamos salvar el gato, pero fue muy difícil y no lo conseguimos. Al día siguiente unas chicas volvieron al taller, pero Amalia ya había informado a los bomberos, y así por fin el gato encontró su libertad.

Almuñécar en la actualidad

Hoy en día Almuñécar es una ciudad tradicional y moderna a la vez. Cuenta con un interesante legado procedente de distintas poblaciones. La zona más atractiva es el casco antiguo con  su castillo y sus casas blancas, así como las callejuelas en recodo. La ciudad ofrece también otras curiosidades turísticas que son interesantes. Por ejemplo sus playas bonitas que se llaman San Cristóbal y  Puerta del Mar. Además el mercado municipal presenta una gran variedad de todos los productos típicos que uno busca: frutas tropicales, verduras, especialidades de la región (el jamón Pata Negra, quesos de leche de cabra, la miel de caña de azúcar), pescados frescos y carnes tiernas. Lo que más nos gustó fue que el casco antiguo se sitúa junto al mar, y eso le da a Almuñécar un ambiente incomparable. Y para colmo, tuvimos el honor de conocer al arquitecto que había diseñado todos los chiringuitos en la costa entre Almuñécar y Málaga. ¡Olé los chiringuitos y el pescaíto frito!
Continuará...