martes, 22 de noviembre de 2016

Semana de estudio en Almuñécar (Parte 2)


La finca San Ramón

Aguacates, chirimoyas, papayas, mangos, higos, granadas, hmmm….!qué delicia!
El sábado después del mercado municipal fuimos a la finca de San Ramón. Una mujer, que se presentó como Rita, con un vestido estampado con dibujos de aguacates nos dio la bienvenida. La finca se encuentra en una colina, en la Herradura, pueblo vecino de Almuñécar. Subiendo Rita nos explicó las propiedades de las diferentes frutas que se cultivan allí. Por ejemplo el aguacate tiene muchos ácidos grasos esenciales y no saturados, que son benéficos para la piel, el pelo y además el corazón. Hacía mucho calor y por eso tuvimos que concentrarnos un montón. Pero para animarnos Rita nos dio una hoja de la planta estevia y tuvimos la posibilidad de probar higos frescos recién cogidos de la higuera. Cuando llegamos a la finca, nos esperaban unas mesas con unos platos llenos de frutas tropicales que pudimos degustar con todo placer.


La Alhambra y el Albaicín

El jueves por la mañana fuimos a Granada en autobús para visitar el Generalife y los palacios de la Alhambra. Había muchísima gente de muchos países distintos que no nos dejaba ver los jardines tranquilamente. Además tuvimos que hacer varias veces la cola para visitar el palacio Comares y el patio de los Leones, de modo que algunos ya se habían comido el bocadillo que llevaban como almuerzo. La arquitectura nazarí de los palacios nos dejó con la boca abierta: los mosaicos, las columnas y los arcos elaborados con muchos detalles. Después de esta visita exhaustiva bajamos por la avenida Reyes Católicos hasta la plaza Bib Rambla donde nos dispersamos en grupos para buscar un lugar donde comer.
Por la tarde caminamos por la parte antigua que se ve desde la Alhambra y que se llama el Albaicín, donde abundan casas blancas, callejuelas y cipreses. Aquí nos sentamos en una terraza y disfrutamos de las vistas que ofrece el mirador de San Nicolás. Desde lejos se veía toda la Alhambra, y se podía apreciar su color rojo. Había un ambiente especial gracias a los artistas callejeros que hacían música y vendían productos artesanos.              



El Parque de las Ciencias en Granada

El segundo día en Granada nos condujo a la casa museo del famoso poeta granadino Federico García Lorca. La verdad es que esta visita nos decepcionó, porque la casa no nos pudo ofrecer tantas informaciones y por eso nos aburrimos un poco. Después de desayunar a la española en una cafetería (tostadas con tomate y todo lo que tú quieras) , fuimos al Parque de las Ciencias. Allí vimos varios pabellones diferentes. En el Biodomo una guía nos explicó los acuarios que exhibían tiburones, rayas, morenas y otros peces pequeños que rodean los arrecifes. También aprendimos cuáles son las costumbres de los animales. Por desgracia no pudimos aprovechar todas las informaciones, porque la guía hablaba muy rápido. Después visitamos el terrario con animales exóticos como tucanes, lémures, sapos y culebras. Más tarde, pudimos explorar por nuestra cuenta el pabellón dedicado al cuerpo humano y donde por medio de juegos interactivos conocimos algunos detalles respecto a las funciones del cuerpo humano. Luego, disfrutamos de una sesión en el planetario. Sin embargo no todos estuvimos atentos, ya que la sala estaba muy oscura y por eso algunos se durmieron.  De todos modos aprendimos varias cosas y nos divertimos muchísimo. Aunque tuvimos que madrugar para visitar Granada, estamos convencidos de que valió la pena.

 
Las tapas y otras especialidades

Las tapas forman una parte importante de la gastronomía española. En el fondo son un aperitivo que se sirven en la mayoría de los bares y restaurantes acompañando una bebida. Existe una gran variedad de tapas: con carne (chorizo, carrillada, albóndigas), con queso, con patatas (papas a lo pobre, patatas bravas), de marisco (gambas al ajillo, almejas, mejillones), sin olvidar las famosas croquetas y las olivas. Normalmente la tapa es una porción pequeña, pero para los turistas los restaurantes ofrecen raciones enteras.
Existen distintas leyendas sobre el origen de las tapas. Una de ellas dice que durante el reinado de los Reyes Católicos los carreteros tenían a menudo incidentes causados por la borrachera del vino tomado. A partir de aquel momento los taberneros estaban obligados a servir el vino tapando la copa con un trozo de jamón o queso. Esto también se hacía para evitar que entraran las moscas en la copa.
Nosotros disfrutamos del tapeo o picoteo, así es como se llama en España la tradición de “ir de tapas”. ¡Esperemos que otras clases lleguen a experimentar el tapeo andalú!





Clase 6c y Christine Jotterand

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